Impuesto de Sociedades

 

sociedadesPara los períodos impositivos  que se inician a  partir del 1 de enero de 2.015,  hay que tener en cuenta la  Reforma global  y completa de la normativa del Impuesto de Sociedades introducida por la Ley 27/2014 del 27 de noviembre  del Impuesto de Sociedades, en la que entre otras modificaciones, destaca la creación de dos nuevas reducciones, la Reserva de Nivelación, para empresas de reducida dimensión y la Reserva de Capitalización , esta última es para todas las empresas y viene a sustituir la eliminada deducción por reinversión de beneficios extraordinarios y la deducción por inversión de beneficios, lo que implica la no tributación de aquella parte del beneficio que se destine a la constitución de una Reserva indisponible, sin que se establezca requisito de inversión alguno de esta reserva en algún activo.

¿ Pero exactamente en qué consisten estas nuevas reducciones en la Base Imponible?

Reserva de Nivelación

Si su empresa es de reducida dimensión , recuerde que una empresa es de reducida dimensión cuando la cifra de negocios es inferior a 10 millones de euros, a partir de 2015 podrá reducir en un 10 % la base imponible positiva del Impuesto de Sociedades, con un límite de un millón de euros,  pero para ello es indispensable dotar una reserva indisponible por importe de la misma reducción aplicada. Hay que tener en cuenta que esta reducción no es definitiva, se trata de una diferencia temporaria, que su empresa debe devolver en los siguientes casos:

  1. Si en los cinco años siguientes obtiene pérdidas, hay que computar dicha reducción como una mayor base imponible y compensarla con las bases negativas que vaya obteniendo.
  2. Si transcurridos los cinco años su empresa no ha obtenido pérdidas, o las que ha obtenido no son suficientes para cancelar la reducción, hay que integrar el exceso en la base imponible del período una vez transcurridos los cinco años, sin recargos ni intereses.

En definitiva lo que se pretende con esta nueva reducción es el diferimiento del pago de la cuota correspondiente a la reducción ,lo que se traduce en un ahorro financiero para su empresa, ya que en la práctica  el tipo  de gravamen se reduce en un 22,5 % y si añadimos esto a la reserva de capitalización incidimos en la equiparación en el tratamiento fiscal de la financiación ajena  y propia.

Para el cálculo del importe de la reducción se tendrá en cuenta la Base Imponible previa tras a aplicar la Reserva de Capitalización.

 Ejemplo:

AÑO 2015 2016 2017 2018 2019
Base Previa 50.000 40.000 10.000 20.000 25.000
Reducción 10 % -5.000 -4.000 -1.000 -2.000 +12.000
Base Imponible 45.000 36.000 9.000 18.000 37.000
25% 11.250 9.000 2.250 4.500 9.250
Base Imponible SIN  reducción 50.000 40.000 10.000 20.000 25.000
25% 12.500 10.000 2.500 5.000 6.250
Diferencia -1.250 -1.000 -250 -500 +3.000

Reserva de Capitalización

Todas las empresas, tanto las que tributan al tipo impositivo general, como las de reducida dimensión, puede aplicarla, y consiste en poder disfrutar de una reducción en la base imponible del 10% de la cuantía en que incrementen sus fondos propios , con esta nueva reducción lo que se pretende es potenciarla capitalización empresarial mediante el incremento del patrimonio neto y con ello incentivar  el saneamiento y competitividad empresarial, a través de la no tributación  de aquella parte del beneficio que se destine a una reserva indisponible, sin ningún requisito de inversión en algún tipo de  activo.

Se deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. Que el importe de los fondos propios de la entidad se mantenga durante un plazo de 5 años desde el cierre del periodo impositivo al que corresponda esta reducción, salvo por la existencias de pérdidas contables en la entidad.

  1. Que se dote una reserva indisponible por el importe de la reducción, que deberá figurar en el balance de forma separada y será indisponible durante 5 años.

Esta reducción no podrá superar el 10% de la Base Imponible del periodo impositivo previa a esta reducción ,  a la integración a la dotación por los deterioros de créditos u otros activos derivados de las posibles insolvencias de determinados deudores, y a la compensación de bases imponibles negativas. En caso de que la base Imponible tenga saldo insuficiente, las cantidades pendientes podrán aplicarse en los dos años siguientes al cierre del periodo impositivo en que se haya generado el derecho de reducción .

El cálculo del incremento de los fondos propios es la diferencia positiva entre los fondos propios al cierre del ejercicio, sin incluir los resultados del mismo, y los fondos propios al inicio, sin incluir los beneficios del ejercicio anterior. Tampoco se tienen en cuenta las aportaciones de socios, las ampliaciones de capital, los fondos propios por compensación de créditos ni las reservas legales o estatutarias.

Ejemplo:

CONCEPTO EJERCICIO 2014 EJERCICIO 2015
Capital 10.000 10.000
Reserva legal 2.000 2.000
Reserva Voluntaria 22.000 30.000
Rdo ejercicio 8.000 6.000
Total Fondos Propios 42.000 48.000

La diferencia de Fondos Propios es de 8.000 € ( 42.000-2.000-8.000= 32.000; 48.000-2.000-6.000= 40.000); Por lo que la reducción a aplicar es el 10% sobre 8.000 €, es decir 800 €, como el límite es el 10% de la base previa, es decir 600 ( 10% sobre 6.000), en 2015 podremos aplicar una reducción en la base imponible de 600 €, dejando 200 para ejercicios futuros.

Así pues  una distribución de dividendos puede hacerle tributar más en el Impuesto de Sociedades, y si ha aplicado la reducción por reserva de capitalización, recuerde que deben mantener el incremento de fondos propios para no perder el derecho a esta reducción.

Empresas de facturación versus cooperativas

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Son muchas las personas que llaman a diario a las oficinas de Fevecta interesándose por las posibilidades de las llamadas cooperativas de facturación. Son personas que realizan actividades profesionales de muy diverso tipo, pero que tienen en común no alcanzar unos niveles suficientes de facturación para permanecer de alta como autónomos de una manera estable y continuada y, en consecuencia, buscan alternativas a la hora de cotizar. Estas cooperativas paraguas o de facturación constituyen un fenómeno que ha proliferado al calor de la crisis económica y que está experimentando cierto crecimiento, llegando incluso a publicitarse como una opción válida, legal y ventajosa para profesionales freelance o autónomos. Estas empresas ofrecen a estos profesionales formar parte como socios a cambio de una cuota de ingreso y, en ocasiones, también de unas cuotas periódicas y, a partir de este momento, poder darse de alta y de baja en la Seguridad Social de manera intermitente, en función de las necesidades de facturación de cada profesional. Lo que ocurre es que estas personas no siempre llegan a saber que son socias de una cooperativa y las obligaciones y derechos que de ello se derivan. Por lo que conocemos, hay empresas de este tipo en todo el territorio nacional y casi siempre adoptan la fórmula cooperativa de trabajo asociado, incumpliendo tanto la legislación que regula esta forma cooperativa como, frecuentemente, la normativa laboral y de Seguridad Social. Sin embargo, tenemos que decir que la actividad y regulación de estas empresas no se corresponden con las de las cooperativas de trabajo asociado, tal y como recoge el artículo 89 de la Ley Valenciana de Cooperativas. El objeto social de una cooperativa de trabajo es proporcionar empleo a sus socios y trabajadores en las mejores condiciones posibles, por lo que la estabilidad en el tiempo, ligada a la cotización de sus socios a la Seguridad Social de forma continuada, es condición sine qua non. Además, la finalidad de la cooperativa de trabajo es estar al servicio de sus socios trabajadores, mediante la explotación de una empresa colectiva sobre la base de la ayuda mutua, la creación de un patrimonio común y la atribución de un resultado de la actividad cooperativizada a sus socios, en función de su participación en dicha actividad. Las cooperativas de facturación, por el contrario, no pretenden generar trabajo a sus socios.Cada uno de los 33 OPINIÓN Comunitat Valenciana profesionales que se asocia aporta ya sus clientes. Por tanto, el proceso es a la inversa. No existe, por tanto, empresa colectiva, sino que el socio se incorpora a una estructura empresarial diseñada para gestionar o facilitar su actividad, no para proporcionarle trabajo en las mejores condiciones posibles. Y tampoco podemos hablar de ayuda mutua cuando los socios no se conocen entre sí, ni tan siquiera su número ni actividad. Además, estas empresas hacen aguas en otros aspectos fundamentales de la propia naturaleza de las cooperativas, en cuanto a la participación de los socios en los órganos de decisión de la cooperativa, pues, como ya hemos dicho, ni siquiera saben que son socios; a la carencia de un régimen de suspensión y excedencias -las causas de suspensión temporal de la obligación y el derecho a realizar prestación laboral de un socio son las que están tasadas por ley y no otras-; al incumplimiento sistemático de la regulación específica de baja obligatoria por causas económicas, objetivas, organizativas o de producción de la cooperativa, no del socio, etcétera. Así pues, las cooperativas de facturación se utilizan como mero instrumento para que trabajadores cuya actividad no es continua, por distintos motivos, puedan tener cobertura en la Seguridad Social sólo por días concretos, lo cual ni es el objeto de una cooperativa de trabajo ni está permitido por nuestro sistema de Seguridad Social. La ley de cooperativas entiende la incorporación del socio trabajador con carácter indefinido -sea a tiempo parcial o completo-. La condición de socio va, necesariamente, vinculada a la prestación de trabajo y ésta requiere, necesariamente, la cobertura de afiliación a la Seguridad Social, por ello, si la prestación laboral ha de ser continua, no cabe la intermitencia en la afiliación a la Seguridad Social. Además, muchas de las cooperativas que actualmente operan en este ámbito y, especialmente, aquellas que lo hacen, principalmente, desde una plataforma web, con poco o ningún contacto físico con sus socios, no reunirían los requisitos mínimos de información, transparencia y participación inherentes al modelo empresarial cooperativo y exigidos por la Ley de Cooperativas. Factores, además, que son los que garantizan a sus socios un control efectivo sobre la gestión que impide sorpresas desagradables a medio plazo. Por tanto, estas mal llamadas cooperativas paraguas o de facturación no son la solución para aquellos profesionales cuya falta de actividad o de continuidad en la misma no permita la cotización permanente en Seguridad Social, ni la fiscalidad de sus ingresos. Este problema, que todos coincidimos en que conduce a la precariedad, no puede solucionarse creando formas jurídicas distorsionadas y, en el caso que nos ocupa, utilizando incorrectamente la fórmula jurídica cooperativa. Es necesario dar otra solución a esta situación. Con este modelo lo único que se consigue es perpetuar un escenario de precariedad laboral para los socios de estas empresas, escatimar el pago de una serie de cotizaciones sociales e impuestos derivados de la actividad y permitir que se genere una competencia desleal en el entorno empresarial en el que estas empresas operan, lo que ya está provocando perjuicios a empresas que operan correctamente y pagan todos sus impuestos.

EL NUEVO SUMINISTRO INMEDIATO DE INFORMACION DEL IVA (SII)

ivaActualmente el IVA se gestiona a partir de la información facilitada por los sujetos pasivos y por la información obtenida por la Agencia Tributaria a través de los diversos canales de información de los que dispone , todos los sujetos pasivos están obligados a llevar un Libro Registro de IVA compuesto por: el Libro Registro de Facturas Emitidas, el Libro Registro de Facturas Recibidas, el Libro Registro de Operaciones Intracomunitarias, y el Libro Registro de Bienes de Inversión.

Con el nuevo Suministro Inmediato de Información (SII) se pretende pasar a un nuevo sistema de llevanza de los libros registro del Impuesto sobre el Valor Añadido a través de la Sede electrónica de la AEAT, mediante el suministro casi inmediato de los registros de facturación, acercando el momento del registro o contabilización de las facturas al de la realización efectiva de la operación económica que subyace de ellas, lo que permitirá mejorar el control tributario y la asistencia al propio contribuyente.

Pero no nos asustemos, este nuevo sistema será aplicable con carácter obligatorio a partir del 1 de enero de 2.017 a los sujetos Pasivos que actualmente tienen obligación de autoliquidar el IVA mensualmente:
-Inscritos en el REDEME ( Registro de Devolución Mensual del IVA).
– Grandes Empresas ( aquellas cuya facturación anual es superior a 6 millones de €).
– Grupos de IVA.
O aquellos sujetos pasivos que voluntariamente decidan acogerse al mismo ( deberán presentar el modelo 036 en el mes de noviembre anterior al año en el que vaya a surtir efecto).
Los sujetos pasivos acogidos al SII están obligados a llevar, a través de la Sede electrónica de la AEAT, mediante el suministro electrónico de los registros de facturación, los siguientes Libros Registro:
– Libro Registro de Facturas Expedidas.
– Libro Registro de Facturas Recibidas.
– Libro Registro de Bienes de Inversión.
– Libro Registro de determinadas operaciones Intracomunitarias.
Y deberán remitir a la AEAT detalles sobre su facturación ( mediante servicios web basados en el intercambio de mensajes XML conforme con los campos de registro que apruebe el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas), lo que permitirá configurar casi en tiempo real los distintos Libros Registro.
Es importante recalcar que no hay que remitir las facturas a la AEAT, sino que lo que se debe remitir son los campos de los registros de facturación que se aprueben, la estructura podría tener una cabecera común con la información del titular de cada registro, así como la información del ejercicio y período en el que se registran dichas facturas y el contenido de las facturas ( habrá que esperar a la correspondiente Orden Ministerial que lo detalle).

Otro punto a tener en cuenta, es el plazo en el cual hay que remitir los registros de facturación a la AEAT, en el caso de Facturas Expedidas el plazo es de cuatro días naturales desde la expedición de la factura, salvo que se trate de facturas expedidas por el destinatario o por un tercero, en cuyo caso dicho plazo será de ocho días naturales. En ambos supuestos antes del día 16 del mes siguiente a aquel en que se hubiera producido el devengo del Impuesto correspondiente a la operación que debe registrarse.
En el caso de Facturas Recibidas , el plazo es de 4 días naturales desde la fecha en que se produzca el registro contable de la factura, en el caso de las operaciones de importación ,los cuatro días naturales se deberán computar desde que se produzca el registro contable del documento en el que conste la cuota liquidada por las aduanas y, en ambos casos, antes del día 16 del mes siguiente al periodo de liquidación en que se hayan incluido las operaciones correspondientes.
En las operaciones Intracomunitarias el plazo es de cuatro días desde el momento de inicio de la expedición o transporte, o en su caso, desde el momento de la recepción de los bienes a que se refieren.

En cuanto a los Bienes de Inversión, el plazo es hasta la presentación del último periodo de liquidación del año ( hasta el 30 de enero).

En el computo de plazo de cuatro u ocho días naturales a que se refieren las operaciones anteriores se excluirán los sábados, los domingos y los declarados festivos nacionales.

Las ventajas para el contribuyente con el nuevo SII es la reducción de las obligaciones formales, ya que se suprime la obligación de presentar los modelos 347,340 y 390, así como la elaboración de los Libros Registro de IVA. Únicamente deben presentar las correspondientes autoliquidaciones del impuesto.
Se podrá obtener del apartado de “datos fiscales” de la sede electrónica de la AEAT un Libro Registro declarado y otro contrastado con la información de contraste procedentes de terceros que pertenezcan, claro está, al colectivo de este sistema o de la base de datos de la AEAT, lo que permitirá la reducción de errores en la confección de los mismos, lo que se verá reflejado en la simplificación de las autoliquidaciones y la mayor seguridad jurídica.
Se amplía en diez días el plazo de presentación de las autoliquidaciones periódicas , se reduce el plazo de la realización de las devoluciones , al disponer la AEAT de la información casi a tiempo real y se reducen también los plazos de comprobación y los requerimientos de información.

Está previsto que a partir del 1 de enero de 2.016 comience una fase voluntaria en la que un grupo de empresas participarán en una prueba piloto, pero será el 1 de enero de 2.017 cuando comenzará la fase obligatoria de aplicación de este sistema tanto para aquellos sujetos pasivos incluidos de forma obligatoria, como para aquellos que opten voluntariamente.